jueves, 10 de julio de 2008

Una historia de cocina.

Martes, 4.50 de la mañana. Suena el despertador. Después de varias cosas que no vienen a cuento hasta quizá un pincho de tortilla a las 11.30 tan necesario como respirar y una mañana de trabajo bastante intensa llego a casa a eso de las 15.30.

La duda es grande, comer o dormir hasta el dia siguiente. Decidido lo primero y sin mucho que cocinar, ni tiempo ni ganas, invocando a ese gurú de cocina, Falsarius chef, decido poner pasta a hervir e improvisar un poco. Gracias a lo que sea, tenía una lata de tomate de las que recomienda Falsarius (yo no hago publicidad de marcas sin que me paguen je je) y una lata de gulas. Así que fue cocer la pasta, escurrir las gulas porque ese aceite blanquecino que tienen no me convence un pelo, rehogarlas un poco, añadir la pasta y el tomate y servir.

La verdad es que para el estado físico del cocinero, el tiempo de preparación y los ingredientes, la cosa salió bastante bien. Eso sí seguro que se puede mejorar con un poquito de ajo o incluso poniendo las guindillas que traen las latas que acostumbro a quitar para que no pique demasiado. Por cierto, estoy leyendo un libro de ciencia de la cocina que recomienda las gulas por tener por su contenido en proteinas.

Seguro que sabréis perdonar la foto, no daba para más.

sábado, 14 de junio de 2008

Patatas gratinadas.

Tenía muy olvidado el blog así que hoy me estoy desquitando.

Esta receta tiene su historia, pues la hacía cuando empecé a cocinar y en esos momentos hay que usar ingredientes con los que sabes que no puedes fallar. Si una receta con queso y nata te queda mal, o has echdo poco o eres como cocinero no tienes precio. Aparece en el clásico "1080 recetas de cocina" y la verdad es que quedan muy bien pero hacía mucho que no las hacía.

La diferencia esta vez ha sido que he usado patatas de bote ya cocidas que son un descubrimiento. Es mucho más rápido y se ahorra un cacharro. La inspiración me vino de una receta del gran gurú de la cocina moderna (con permiso de Adriá) Falsarius chef, que hace unas patatas gratinadas que se pueden ver aquí: http://cocinaparaimpostores.blogspot.com/2007/11/patatas-tandori.html.

La receta es sencilla, para tres personas (más o menos) se necesita un bote de patatas cocidas, una cebolla, nata y queso rallado. Se pocha la cebolla cortada en trozos a gusto del consumidor, se abre la lata, se escurren las patatas y no queda más que montar.

Para el montaje se puede hacer en una fuente grande o en plan fino con moldes individuales directamente en cada plato. El proceso en ambos casos es capa de patatas, de cebolla, un poco de queso y nata, se repite dos veces salando cada vez después se pone una capa de patatas un poco más de nata y se cubre de queso rallado para gratinar.

Esta foto está un poco mal, pero la pongo para que se vea la idea
La cantidad de nata que utilicé fue algo así como medio bote de nata de los pequeños. Eso depende de lo sana que se quiera hacer la receta claro. Así queda la cosa por dentro:Como como consejo final, tened cuidado si hacéis la presentación en platos porque si se queda mínimamente sucio con algo de nata o queso, al gratinar se pone negro y desluce la cosa un poquito.

Piruleta de chocolate con peta-zetas.


Como hay que cuidar a mis pocos lectores y ya que los petit fours con chocolate y peta-zetas han tenido tanto éxito por fin he sacado tiempo para poner la piruleta de chocolate con peta-zetas. Es una idea de Ferrán Adriá, que no toda su cocina se basa en metilcelulosa.

El proceso es más o menos fácil, lo primero es fundir el chocolate (yo lo hago al microondas, a media potencia y de poco en poco sacándolo y removiéndolo para que no se queme que el chocolate quemado no deja buen olor en la cocina). Después se mete en una manga pastelera con una boquilla fina, si no tenéis se puede hacer una con papel vegetal (si alguien necesita explicación ya haré un post más detallado).

Para acabar cogemos un recipiente que conserve el frío y que hayamos metido previamente en el congelador (puede valer con una placa de horno) y ponemos unos palos de brocheta encima. Se empieza poniendo una buena cantidad de chocolate en el centro para que coja cuerpo y resista y después se van haciendo ondas alrededor (la forma la dejo en la fantasía de cada uno). Se espolvorea peta-zetas (si no se tienen se puede utilizar algún fruto seco picadito, pero no es lo mismo) y se despega, esto será fácil si la superficie está bien fría.

Consejo 1: No es el mejor momento ahora, el chocolate es delicado y el calor no le sienta muy bien.
Consejo 2: Hacedlo con niños al lado, la carita que se les queda merece la pena.

Ravioli de calabacín. Receta de pasta fresca.

Por fin estrené mi máquina de estirar pasta. Hicimos unos raviolis rellenos de calabacín con una salsa de queso. Tremendos, pero claro, no se podía fallar con esta receta.

Para el relleno necesitamos un calabacín grandecito y dos cebollas, lo picamos todo finito y lo pochamos en una sartén. Quizá con esto sirva, pero le hice una bechamel un poco espesa que se deja enfriar.

Por otra parte (y antes) se hace la masa para la pasta. Un huevo por cada 100 gramos de harina un poco de sal y aceite. En vez de amasarlo a mano como mandarían las buenas costumbres lo hice con la Thermomix (15 segundos velocidad 6 y después 2 minutos en velocidad espiga) y la dejé reposar un tiempo (de media hora a una) esta receta la encontré en un paso a paso de Mundoreceas.

Después se va estirando la masa poco a poco variando las posiciones de la máquina, al principio se pasa una vez y se dobla la masa sobre sí misma y se vuelve a pasar otra vez y se repite el proceso de doblar y pasar (todo ello con la misma abertura). Después se va pasando haciendo cada vez las aberturas más pequeñas.
Para hacer los raviolis se extiende la masa y en la se pone el relleno a intervalos regulares en la mitad para después tapar con la otra mitad sin olvidar mojar un poco con agua en las juntas para que selle bien.

Esta sería un poco la idea Se cortan los ravioli y se dejan secar


Después se cuecen (tres o cuatro minutos son suficientes) y se hace la salsas de queso (puse queso philadephia queso rallado, leche y lo que me había sobrado del relleno).

Espero que os haya gustado.

sábado, 24 de mayo de 2008

Clubcocina

Hasta ahora no había juntado El diván y La cocina, pero ya llegó el día. Para quién no lo sepa, clubcocina es una tienda de productos de cocina por internet. Le he dado publicidad en varios sitios, incluyendo este blog y como he tenido un problema en el que me han demostrado poca seriedad pues vamos a darles la de cal.

Yo no había tenido problemas hasta ahora, suponiendo que no se consideren problemas a que tengan un sifón sin boquilla o un kit de sferificación sin uno de los componentes, y todo había marchado más o menos bien. El caso es que compré una cuchara con báscula de WMF y después de usarla dos veces, se apaga porque tiene poca pila (las dos veces no exceden del minuto de uso).

Les comunico a estos señores (sólo por que tengan un servicio de post-venta defectuoso no quiere decir que tengamos que suponer que no lo son) lo ocurrido y me envían un correo diciendo “El fabricante no tiene garantía de pilas”. Ahí haciendo cosquillas y pasando la pelota al fabricante. Les respondo con el ánimo un poco tocado diciendo que me parece lo más normal pero que si las pilas fallan a la segunda, hay dos opciones, o que se me haya quedado encendida la cuchara o que las pilas estaban gastadas. Para que nadie se tenga que devanar mucho los sesos, explico que la cuchara tiene un sistema de apagado después de dos minutos de inactividad y que si se acaban las pilas por estar encendida, lo más normal es que no se me vuelva a encender más, así que pido que me den una explicación porque la segunda opción, cuando menos me inquieta.

Estos señores (a estas alturas ya dudo el calificativo) no sólo no me dan otra explicación sino que dicen que remiten mi correo al fabricante. Digo “dicen” porque esperé un mes entero (igual el correo se lo remitían por la vía clásica) para volver a insistirles y esta vez (Clubcocina seguía sin decir esta boca es mía) sí que tengo noticias de WMF, que por cierto sí que tiene un servicio de atención al cliente competente (por lo que supongo que desde Clubcocina no le hicieron llegar la queja antes) y que parece que me va a arreglar el problema. Espero que se solucione todo porque tengo ganas de dejar de ser cliente de Clubcocina.

domingo, 11 de mayo de 2008

El hombre que sólo amaba los números.

No suelo escribir cosas de matemáticas aquí pero voy a hacer una excepción. Y creo que el libro que da título al post lo merece. Es una biografía de Paul Erdos, uno de las mentes más sexys (como diría una antigua profesora) que ha dado la Matemática y después de Euler el más prolífico (1500 papers teniendo en cuenta que en matemáticas con más de 100 ya eres un gran matemático y muy poquitos llegan a 300 ó 400). No es una biografía al uso en plan “Paul Erdos nació el no se cuantos de 1913… Zzzz" si no que nos cuenta sus anécdotas, cómo vivía (la gente que piensa que los matemáticos somos raros encontrará confirmación tras confirmación en la vida de Erdos) y además va haciendo un recorrido por la historia de las matemáticas. Además el autor no es matemático y el estilo divulgativo es muy asequible para cualquiera.

sábado, 26 de abril de 2008

Guacamole


Hoy no voy a descubrir nada nuevo, pero esta receta me la había pedido E.D.C. y hay que cuidar a mis pocos lectores. Además se la voy a dedicar (sólo me faltaba darme aires de grandeza). También se la quería dedicar a C. G. H. y a V. M. C. que les gusta mucho (¿verdad V. M. C.?) y la han adoptado en casa.
El guacamole triunfa. Siempre lo ponemos cuando viene gente pero yo casi nunca lo hago, es mi maestra guacamolera (que coincide con mi maestra repostera) la que se encarga y lo borda. Es más ya me puedo dejar los cuernos horas y horas preparando la cena que a los invitados lo que más le gusta es el guacamole y los postres. No sé ni cómo me sigue gustando invitar a gente.
Bueno a lo que vamos, no voy a dar una receta exacta, porque no lo sé, es más hay un excelente blog de un cocinero profesional que puso hace poco guacamole y está la receta no sólo más precisa si no más tradicional (aquí lo podéis ver) porque triunfar triunfará, pero si nos ve algún mexicano nos lo tira por la cabeza.
Bueno a la que vamos (otra vez) la cosa es facilita, un aguacate (porque se llaman aguacates C. G. H.) medio tomate (sin piel a ser posible) cebolleta (no mucha y si no tenéis cebolleta el corazón de una cebolla os hace el efecto, no tiene que quedar muy fuerte) cilantro que nosotros nunca tenemos y usamos perejil, un buen chorro de limón (esto es muy importante porque le da un toque bueno y además impide que se oxide y se vuelva feo) y c. s. de sal. Me encanta lo de c. s. que significa cantidad suficiente que es la forma fina de decir lo que mi abuela ha dicho toda la vida: "a lo que se le eche sabe". La sabiduria popular es indiscutible.
Se pueden poner los ingredientes en un robot de cocina o triturarlos con una batidora. Sin embargo esta vez los hice, siguiendo un consejo del gran Ferrán Adriá, machacando en un mortero (obviamente no queda tan fino como a máquina y los aguacates tienen que estar blanditos pero tiene su punto).
Espero que os haya gustado.